
Después de una semana sin escribir por aquí siento una especie de obligación por hablar sobre mi ausencia. En realidad, después de acabar los exámenes, me eché una buena siesta y salí con los amigos a tener una agradable tertulia al rededor de
embriagadoras bebidas cristalinas.
Tras el merecido día de resaca me cogí un vuelo hasta
Bruselas para buscar piso ya que el año que viene lo voy a pasar allí. Con la idea de que sería toda una odisea encontrar algo de acuerdo a mis espectativas había planeado un viaje de cinco días para dedicarme a llamar a diestro y siniestro que se escondiese detrás de un cartel naranja y negro con la frase "Se Alquila" en francés, pero al encontrar el piso adecuado la primera mañana, lo único que me quedaba por hacer es ponerme la mochila a la espalda gritando "soy turista" y a caminar.
La verdad, Bruselas es una ciudad grande, pero está bastante bien conectada con sus metros, buses y tranvías. Creo que hay billetes económicos que además puedes usarlo en cualquier transporte indistintamente. También aprecié el hecho de que el carril bici está muy bien cuidado y distribuido. Se hablan generalmente dos idiomas, el francés y el flamenco, aunque según el barrio quizá la gente hable en árabe o en chino. De todas formas, casi todo el mundo me entendía en inglés y un buen cacho también en español.

Lo viejo es muy bonito, con su Grand Place, perfectamente conservada y símbolo de una historia medieval muy personal. Callejuelas estrechas llenas de restaurantes con mesitas pequeñitas en la calle. Grandes iglesias que llaman la atención por su decoración. Centros comerciales a casco porro, calles de tiendas de ropa en plan
"bolseo" a lo Julia Robberts, su zona de "rascacielos" como barrio financiero.
La zona universitaria, en la que se encuentra mi piso pero en realidad no conozco mucho sobre ella. Son barrios grandes, tanto que la policía es diferente, con el nombre del barrio escrito en el coche. Hay varios campus salpicados por toda la ciudad y de diferentes universidades, por eso la zona universitaria no creo que sea solo una, pero vamos, que tengo entendido que ambiente universitario en plan nocturno hay.
Puede destacarse también que la ciudad está culturalmente muy activa, quizá porque sea verano y haya muchos turistas, pero todos los días me encontré cosas por la calle en plan gente vestida de medievales, torneos a caballo, mercadillos enormes, conciertos bajo las esferas del Atomium...

Por lo que he podido apreciar, y como, al menos al principio, no conoceré a mucha gente, yo creo que es una buena idea escribir un blog acerca de lo que se siente viviendo en Bruselas, no a nivel de
Kirai, desde luego, pero algo se contará.
Y nada más, a ver si a partir de mañana escribo más por aquí.