Así como Doom y Doom II eran casi como dos gotas de agua Doom 3 modifico todo lo visto hasta la fecha, como en su momento hizo el primer Doom. No puedo negar que Doom 3 es el Doom con mejores gráficos; la historia y enemigos son casi los mismos, desde luego hay que acordarse muy mucho para ver son los mismos, pero lo son.
El motor gráfico ha supuesto una revolución enorme en el sector del videojuego y muchos juegos se han hecho eco de este. No es para menos, un motor que trabaja a pleno rendimiento en texturas, luces y sombras no puede ser desmerecido. Sin embargo el gran problema de Doom 3, pese a su perfecto acabado reside en lo oscuro de este. En muchas ocasiones tenemos que estar jugando a oscuras en nuestra habitación para ver algo y el no poder llevar la linterna junto con el arma lo hacia muy difícil, algo que se corrigió con un parche.
Doom 3 cuenta con la expansión La resurrección del mal en donde se explica un poco mas lo acontecido en el anterior. Desde luego el argumento es mucho mas solido y en muchas ocasiones disfrutamos con la historia que se nos cuenta y con el indispensable, cubo de las almas.
Con esta entrada finalizo por mi parte la semana temática dedicada a los shooter y me tomo unas vacaciones bloggeras que bastante le he dado al teclado en pocos días.































