Aviso a todos que la siguiente entrada será un poco extensa...
Me recetaron hace un tiempo esta serie de ficción española que a decir verdad, me ha sorprendido gratamente, pero que si se indaga un poco o incluso a simple vista se puede ver que es una mezcla de dos series, l
a primera es la ya conocida Perdidos y la segunda es el manga 20th Century Boys. Las coincidencias van más allá del elogio, pero de esto hablaré después, ahora toca hablar bien de la serie.

Casi toda la trama se desarrolla en el internado
La laguna negra, un antiguo orfanato que ha sido reformado y que oculta grandes secretos, tanto en la actualidad como en el pasado. Cuenta con un reparto joven para los alumnos y con grandes actores conocidos para las interpretaciones de profesores, directora, gobernanta y un largo etcétera.
Se apoya básicamente en el suspense aunque también hay tiempo, como no, para el amor entre personajes, algo de humor y sobre todo sentimentalismo, que en algunos casos roza lo chirriante ya que algunos personajes se pegan con los ojos llorosos 3/4 del capítulo.
Aun así es una serie que engancha, que se hace rápida, pese a sus ciento veinte minutos, y que aporta "frescura" a las series españolas que tan en declive andan últimamente. ¿Por qué digo "frescura"? Aquí es cuando enlazo con el primer párrafo.

Muchas cosas se han adaptado de
Perdidos a
El internado, ya no es elogio sino copia barata, de ahí que muchos se enganchen a esta serie, son constantes los calcos que hay. Tenemos la propia iniciativa Dharma, la propia experimentación con bebés,
flashbacks a punta pala, la famosa luz de la primera temporada que enfocaba al cielo desde la escotilla, un niño que parece
Desmondo y algo que ya dio evidencias que los guionistas se apoyaban mucho en Perdidos, el cómic del oso polar que podéis ver arriba.

Por otra parte también toma mucho de libros como los
Hollisters o
20th Century Boys, más para mi en el segundo caso. Al igual que en el manga aparece un grupo de niños que se hacen amigos, que forman su base, que juran proteger al mundo. Esto puede parecer muy común pero, y
Amenophis ha leído el manga, cosas como la caja donde ser guardan las cosas de pequeños, notas que sirven para recordar lo que puede llegar a suceder hace que se te venga a la mente la obra de
Naoki Urasawa.
Ah, me parece el colmo, y esto ya es a nivel nacional, que una chavala de quince años pueda desencriptar claves de compañías, recuperar discos en media mañana y otras tantas cosas, por favor, si algún guionista me está leyendo, la informática no es así sino muchos ya seríamos informáticos...
Una serie entretenida que puede parecer original pero que se apoya en ciertas ideas y en algunos pilares que hace tiempo se terminaron de fraguar. Veremos a ver que nos trae la quinta, y esperemos, última temporada.